martes, 21 de septiembre de 2010

Poema

Por Alvaro Vildoza

Seminario de Poesía

Año 2010

Y uno les ruega a las palabras

que se evaporen, que se condensen

que lluevan

que suban escaleras, que susurren,

que suspiren

que vean y no pierdan tiempo

(esta vez)

en pestañear

Y uno confía en las palabras

para que digan sobre papel

lo que uno

silencia

a gritos

desde la garganta

Y uno les encarga a las palabras

que, por fin

espíen

Y que, quizás

(¿quién sabe?)

se humedezcan

Uno y otro, todos

Por Florencia Correia
Seminario de Poesía
Año 2010

Un poeta lacónico, oficinista, caótico.
Otro de pantuflas y sin relojes.
Uno desvariado, alcohólico, prostituto.
Otro pensando el silencio.
Los poetas muertos.
Los malditos.
Un poeta utópico, romántico, alado.
Otro arrojado a la hierba.
Uno cirujano, preciso, idílico.
Otro viajante de los tiempos.
Las poetizas suicidas.
Las vivas.
Un poeta militante, certero, fugaz.
Otro poetudo que poetiza Poe.
Uno extranjero de la tierra.
Otro con uñas y dientes.
La poesía que espera,
la puerta.

Poe

Por Cristina Bronzatti
Seminario de Poesía
Año 2010


Alguna vez leí:

"Todo místico tiene un vicio oculto”


Aquel hombre tenía en sus ojos la llama del misterio,

tan bien expresado con sus manos

en gloriosas palabras,

tantas veces condenadas por adversarios que,

hicieron su alma un poco más fría

más putrefacta.


Las penas en vasos ahogadas,

le daban inspiración con cada centímetro que tomaba.

la tortura de aquel pasado,

una familia sustraída de su vida en la infancia y

otra que con desprecio olvidaba.


Corría el 7 de octubre de 1849

y dejaba la última botella de alcohol al costado de su
almohada,

salió con furia desenfrenada de su casa al habitual camino,

su amigo lo esperaba
y no lo vio llegar…


Ese hombre, murió en
las calles de Baltimore.

Aquel misántropo Edgar Allan Poe.

martes, 14 de septiembre de 2010

Adolecencia en DO RE MI

Por Melisa Morini
Seminario de Poesía
Año 2010

A Lila
Ya no alcanzaban los rincones de la ciudad,
contaba de mis teorías a sordos oídos.
ensaba música, sentía flores, olía libertad...
pero, ¿qué hacía con todo eso? Estaba sola
Aunque no por mucho tiempo. Fue hermoso verte llegar.
Es hermoso recordarlo.
Compartimos las valdosas, remontamos miles de cielos.
Sacudimos frenéticas las ideas, nos fumamos de lleno las playas.
No nos bastaron las horas del día, acabamos con todo nuestro paso.
Litros de mares tomados, leídos los versos cien veces,
comidos los duraznos, masticadas sus pulpas,
aún me mojo los labios con el mismo jugo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

L. Nada A.

Por Carina Velo

Seminario de Poesía

Año 2010


¡Hasta nunca!

Su desencanto lo había llevado a despedirse,

depresión que encarna en pena.

La bala lo había hecho trascendencia

y las carrozas de fuego lo llevaban al progreso.

La traición había enceguecido sus noches,

como la tapa del ahora ataúd funesto.

Su vida había sido ajena, de tantos otros,

su muerte tan propia como el horror.

¡Hasta luego!

Se saludó con la última lágrima de tristeza.

Mantenía la esperanza de que alguien levantase su pañuelo.

Los fantasmas de las sombras no espantarían su firmeza

ante los altos enigmas de la vida.

Las boinas aun persistían en algunas cabezas intransigentes.

¡Hasta siempre!

Ruge su sangre liberada,

con el anhelo de que algún joven evoque sus barbas,

de que su lucha llegue a los más nobles corazones.

Deja un beso en nuestras frentes para que las conservemos puras.

Su buena política sólo se concibe con patriotismo, con amor.

Lisboeta

Por Carina Velo
Seminario de Poesía
Año 2010

Caminaba despacio y no hablaba,

transitaba y sentía el mundo,

sentía y pensaba lo que sentía.

Existe.

Existió en su universo perecedero,

en las calles y las inmortalidades momentáneas,

en los amores inmerecidos por no hablar,

por caminar, sentir, pensar.

Era,

era poco, es tanto,

era simple, es majestuoso,

era poeta, es.

Cenizas

Por Bárbara Dibene

Seminario de Poesía

Año 2010


Luce fría y al mundo ajena,

parece mármol cincelado en pena.

Se ahoga en llantos sordos,

gritos mudos y desafíos

que nadie escuchará.

Se deshace en promesas

y artilugios vencidos

que no la pueden salvar.

Se quita el velo

y corre el rush,

recuerda el suspiro inconexo

y el desenlace fatal.

Subsisten sólo cenizas

de aquello que él fue

y aunque intenten mentir los ojos

todo lo sabe la piel.